Atrás Rodrigo González Larrondo

Textos

MEJOR ESTAR SOLO (PDF)

Historia gris (con algunas luces) sobre la creación de la película "Mejor estar solo". Hasta los detalles más inquietantes.

REFLEXION TEORICA TESIS CINE DOCUMENTAL (PDF)

Extractos

La muerte de un ateo y su correspondencia con las películas.
Al ver una película de ficción o documental; ¿qué nos asegura sobre cuál representa más fielmente una supuesta "realidad"? ¿No es la misma pregunta que podemos aplicar a la vida misma, desde nuestra experiencia individual de realidad, con un principio y un fin, delimitando la vida? ¿Qué sería una fantasía y lo real? Para mí y la mayoría de no creyentes, la inminente muerte es un engaño o una fantasía. Concluyendo que tenerle miedo a la muerte es tenerle miedo a nada, al vacío.
La mente, en su instinto de supervivencia, busca la manera de no enfrentar su final. La manera más común y conocida es la muerte percibida como un punto de inicio hacia un estado trascendente. Pero si no se cree en eso, y se piensa que la muerte no existe, o es una fantasía, la mente debe usar otras válvulas de escape ante su inminente y dramático fin (drama o trama, la misma cosa). En mi caso, al verme enfrentado a esa posibilidad, antes de lo comúnmente esperado, pude sentir que este mecanismo de defensa te puede sumergir en un estado de manía y fantasías poco correspondientes a hechos concretos. Por lo tanto, en mi caso -y supongo que no es el único- la mente se pudo proteger en base a engaños. Esta posible muerte, precipitada y con apremio, me generó estas reflexiones y las vi muy claras por la urgencia de un proceso inconsciente. Hago la relación de todo esto con el cine, las películas. A partir de un metraje -nacimiento y muerte / inicio y final- se enmarca una poderosa fantasía que es capaz de dejarnos inmersos en ella. Eso me da tranquilidad; que el cine tenga esa capacidad de afrontar nacimiento y muerte. En ese espacio de imagen-movimiento se genera una realidad propia y verosímil. Tal como la muerte, lo finito, el final, genera una fantasía. Para unos es una fantasía de eternidad y vida, para otros de vivir este engaño que es la vida -y la realidad-, de manera tranquila. ¿Cuál es la diferencia entre película imagen-movimiento y la vida misma?
La muerte se protege a sí misma.

El asunto de la muerte.
Mi forma de pensar y obsesionarme con ciertos temas, esta vez con la problemática de existencia sobre qué sucede (o no sucede) una vez que un ser humano muere, me provocó una crisis de pánico extendida durante un año. Esto se dio principalmente por un choque de paradigmas que se me produjo entre la vivencia de una crianza exclusivamente católica, basada en las creencias sobre “vida después de la muerte” o la existencia de lo sobrenatural, inherentes a la religión; y mi percepción racional-científica de rechazo hacia esa crianza por considerar esas creencias como supersticiones y como herramientas para establecer métodos de control ético-moral sobre el ser humano, basados principalmente en un concepto: la culpa. Esta perspectiva implica un rechazo sobre la creencia de un dios, sea cual fuere dentro de las creencias religiosas más populares (catolicismo, cristianismo, judaísmo, islamismo, etc.), y del conflicto sobre mi reflexión teórica al respecto, se me generaron preguntas -o problemáticas- que me llevaron a encontrar paradojas: una vida eterna consciente, que perpetúa el individualismo (ligado al concepto de individuo, no de conductas egoístas, si no, de identificación sobre uno mismo como una sola unidad) desde el período de vida, hacia una vida eterna, generaría una vivencia consciente sobre la eternidad. Es decir, "Rodrigo González Larrondo viviría por siempre". Esto, además de ser una creencia -desde mi punto de vista- que nace desde el terror y la desesperación de desaparecer y que me parece fundamentalmente una conducta egoísta y narcisa, plantea para mí varias preguntas: ¿Qué es la eternidad? ¿Qué pasa si se le permite al pensamiento e imaginación tratar de percibirla? ¿Cómo entendemos el infinito? Entre varias derivadas de esas preguntas.
Para intentar ir respondiendo(se) estas preguntas hay que remoldear maneras de pensar construidas desde estructuras de pensamiento básicamente occidentales (eso ya es otro tema).

REFLEXIONES Y GARABATOS

Todos somos creadores.

Paradoja fundamental

Ante el infinito soy NADA
Intentando descifrar el infinito soy TODO

Entender el infinito no es posible.

El ego obsesivo.
Capaz de enfundar cualquier emoción
Cualquier emoción
Convertirla en realidad
Bajo su antojo
Logra hacerse de ellas
Logrando mantenerse
Con vida y esconderse
No quiere morir, cree que protege
Pero destruye, miente
Paraliza
Me fumaré un pucho.

¿Qué es la magia?
La magia es suerte.
La magia es anhelo.
La magia es trampa.

Se interpuso en un paso clave de nuestra historia, sabotea nuestra supervivencia.
Alguien la instaló ahí, no cabe duda.
Dios. Dios la instaló ahí. Cobarde y poco consciente.
Él necesitaba subsistir, no Yo, no Nosotros.
De moda está hablar de sincronías. Qué ironía.
Cuánto costó salir de la magia para entrar en sincronías. Si es lo mismo.
Reconozco, Dios, que casi lo logras. Casi me engañas de nuevo.
Aunque digamos que no tanto. Que la sincronía aún me envenena.
Tercero. La manoseada idealización.
Requiere de sincronías, de magia, o de Dios. Pero es fácil deducir, la idealización es la servidumbre de la descendencia.
Para que eso suceda, la idealización nos destruye hasta la muerte.
Dios es un asesino.

Micro

La vida está plagada de micro-traumas
Una vez se disuelve alguno, otro lo reemplaza.
Son el presente, caminan aquí, junto a uno, sobre uno, bajo uno.
No importa. Son inevitables. ¿Para qué desgastarse en sacarlos del sistema?
Los micro-traumas son micro-conflictos, por lo tanto, motores de avance. Quiérelos. Son niños. Abrázalos.
¿Duele cuando caprichosos quieren leche?
Sí.
¿Maduran?
Nadie lo sabe.
¿Aceptó?
Bueno ya.
¿Me arrepentiré de quererlos?
Lo más probable.
¿La verdad los quiero abrazar?
Difícilmente.
¿Los quiero?
Definitivamente no.
¿Está todo bien contigo Rodrigo?
No soy Rodrigo.

Hay que tener cuidado con los recuerdos. Las fotos, los textos. Son un vicio. Provocan nostalgia simple y directa que si no se sabe manejar te angustia por no poder volver al pasado, a arreglar cosas, a pedirte a ti mismo consejos, a violentar a ese personaje, a felicitarlo, a envidiarlo!
Tranki con los recuerdos, no es tan bueno volver a ellos. Facebook y Google se encargan de restregártelos día a día. ¿Acaso no recuerdan que estas empresas son, por definición, expertas en adicción? Bueno, ahí está. Si disfrutas de las redes sociales de ese tipo, no caigas en el pasado, no es bueno si no se logra sublimar. Mucho mejor son las fotos vacías y páginas en blanco que regala el futuro! El futuro siempre es bueno (aunque se pueda acabar el mundo, da igual). El futuro es incertidumbre, es conflicto. Es el gran motor, es vida.

Cuando no hay nadie en tu cabeza, provocando angustia, te conviertes en una máquina creadora.
Estoy empezando a convencerme que crear desde la angustia o el dolor es prácticamente una contradicción.
Para crear hay que ser libre. La angustia es una prisión. La pena es viento en contra. Sale de ahí, sé libre, ponte a trabajar, regálale al mundo tu persona libre. Saca el veneno con la boca. No le creas mucho a tus deseos. Si te vertiste y no lo recibieron tus creaciones te volverán a llenar. No dejes que te drenen aunque creas que es un ángel. Lucifer era un ángel.